deporte y aventura en San Martín de los Andes

trekking al mirador Bandurrias

Excursión fácil, muy accesible desde San Martín de los Andes, que lleva al mejor mirador del lago Lácar, ubicado en tierras de la comunidad mapuche Curruhuinca.

Desde la ciudad, hay que tomar la calle Juez del Valle y cruzar el arroyo Pocahullo. La primera calle que sale a la izquierda, después del puente, es la que lleva a la senda. A poco de comenzar la caminata aparece una tranquera. Es posible que en este sitio se deba pagar ingreso. Poco después se termina el camino, aparecen unas piedras atravesadas y empieza la senda que trepa unos metros para abrirse en dos. Bordeando el lago es más fácil desorientarse y no llegar al mirador, lo mejor es seguir por la derecha.

Comienza una subida empinada que dobla hacia a la izquierda y sigue en un mismo nivel hasta internarse en un bosque de cipreses. Queda una última subida. De ahí en más la huella es descansada. Después de los cipreses se cruza un monte de pellines viejos. Esta huella lleva al camino de autos que conduce al mirador. Los que no hayan pagado el ingreso abajo, tienen la oportunidad de hacerlo en este cruce. Para llegar al mirador hay que seguir el camino de autos hacia la izquierda.

El camino es arenoso, rodea un promontorio de rocas y accede a un primer punto panorámico que nos muestra la ciudad y el cordón del Chapelco. De ahí en más son unos pocos metros hasta llegar al mirador del lago, balcón que permite una extensa vista del Lácar y los cerros que lo rodean. Se destacan el Abanico y el Comandante Díaz, de laderas empinadas cubiertas por cipreses.

Para acceder a otra parte del bosque se puede volver por una senda que baja inmediatamente a la izquierda del mirador de la ciudad. Esta senda no está bien marcada y se cruza con varias otras. Hay que pasar por un plano que está justo debajo del mirador –entre dos grandes pellines- en dirección a un pequeño roquerío. Al pie de estas rocas la senda se hace bastante evidente, conviene seguirla con atención para no regresar por cualquier lado. Se sigue a una misma altura, entre cipreses y por un terreno arenoso y de piedras con vista al lago.

Después se comienza a bajar por un lugar protegido donde aparecen nuevamente pellines. Pronto aparece una larga bajada donde los cipreses crecen muy juntos. Causa curiosidad, cuando hay viento, escuchar el ruido del follaje y de los troncos que se golpean en lo alto. Más adelante, la pendiente se vuelve menor y el bosque abierto. La senda sigue bajando, atraviesa un cañadón y de ahí en más sigue paralela al lago, bien marcada hasta dar con el comienzo de la huella que tomamos de ida. Por este lado el bosque es más húmedo pero conserva las características de la transición con la estepa.
Gustavo Santos (Guía Sendas & Bosques) para viajeporsanmartindelosandes.com
Guía Sendas y Bosques
tips
La dificultad es baja, salvo en invierno cuando la nieve se acumula. Hay que calcular una hora de caminata, sin paradas, para llegar hasta el mirador.
Conviene llevar calzado que proteja los tobillos y una cantimplora con agua.
La senda principal está muy transitada, pero existen muchas picadas que se entrecruzan, en especial al principio de la subida. De todas formas, aunque ocasionalmente se pierda la senda, volver a ella no será difícil.
El desnivel es de ciento treinta metros.
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