deporte y aventura en San Martín de los Andes

ascensión al cerro Mallo

Uno de los más tradicionales ascensos de la región, algo exigente por el fuerte nivel a superar. Vista panorámica perfecta desde la cumbre y nieve durante casi todo el año.

Se accede desde un lugar cercano a la angostura entre los lagos Lácar y Nonthué, a 39 kilómetros desde San Martín de los Andes por la ruta 48. Hay un cartel indicador visible en la ruta.

El bosque es fresco y silencioso durante la primera parte del recorrido, con enormes pellines que encuentran en este sector y en la cuenca a la que pertenece – la del lago Nonthué- las mejores condiciones de crecimiento. Ejemplares vigorosos y de gran tamaño se desarrollan en las laderas y pampas cercanas, desplazando a otras especies hacia los cañadones y zonas más altas. También hay algunos coihues y raulíes.

La trepada no es pronunciada pero sí constante. Hay buena señalización. Una vez superados los mil metros sobre el nivel de mar, las lengas dominan el paisaje. El relieve se hace progresivamente más exigente hasta que se abre el panorama. Termina el bosque y la senda enfrenta un cordón rocoso con aire a anfiteatro. En ese sitio se cruza el último arroyo, donde recomendamos cargar agua. De ahí en adelante la señalización es escasa (sólo algunas pircas). En verano es fácil ver por dónde va la senda, pero en presencia de nieve es importante estar bien orientado para no perder el rumbo.

Luego de un tramo de fuerte pendiente se llega a un filo rocoso. La senda sigue por la derecha de ese filo. La perspectiva cambia: pronto se empieza a ver el volcán Lanín y, más adelante, los lagos Nonthué y Queñi.

Queda una última subida hasta la cima que, durante gran parte del año, se encuentra cubierta de nieve. De no haber nieve, el terreno presenta bastante acarreo. La vista desde la cumbre es espectacular y permite identificar varios volcanes. Los más cercanos son el Villarrica, el Quetrupillán -sin forma de cono-, el Lanín y el Choshuenco. También es interesante observar la abrupta sucesión de valles y elevaciones –cubierta en general por nubes bajas- que se extiende hacia el oeste, en contraposición al paisaje acolinado y de cielo mucho más limpio visible hasta el este.

Lamentablemente, se han extraviado muchos excursionistas al intentar bajar del Mallo acortando camino. Es importante, sobre todo en la parte de rocas, seguir la señalización.
Gustavo Santos (Guía Sendas & Bosques) para viajeporsanmartindelosandes.com
Guía Sendas y Bosques
tips
La dificultad es media. Con acumulación de nieve, se vuelve alta.
Desnivel: 1.300 metros.
La senda está bien mantenida. Superando la altura del bosque, hay pircas que indican el rumbo hasta la cumbre.
El equipamiento recomendado es el de trekking tradicional. En primavera puede ser necesario llevar equipo de montaña, ya que la nieve suele mantenerse hasta mediados de diciembre.
En verano suele haber transporte de pasajeros hasta el acceso a la senda.
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